Esta soy yo en marzo de este año:
Me siento mal.2 de marzo de 2014 a la(s) 1:02
No físicamente, sino de ánimo. No me peleé con nadie, no perdí un trabajo, no tengo exámenes por los cuales preocuparme. Estoy mal. Todo lo que vea lo absorbo para mal. Lo que vea en tele, lo que vea en internet, lo que vea. ¿Qué carajo pasa? A ver, es normal estar mal de vez en cuando, pero hace semanas que estoy así y ya no veo la hora de tocar fondo para repuntar. No le hago mal a nadie, y apenas salgo a la calle me hacen mal todos y cada uno de los seres humanos que me cruce. No quiero saber nada con la humanidad. Me ha hecho muy mal. 25 años y todavía no puedo manejarme, ni con familia ni con amigos ni con conocidos ni con autoridades educativas, y hasta la he cagado con mi novio por pavadas. Me dan vergüenza mis cosas, no tengo confianza ni en mí, ni en mis cosas que hago. Además me molesta la gente metiche y mandona. No me puedo relacionar con nadie así, si todo lo que me digan me va a molestar, me quedo en mi casa, con cara de orto bancándomela. Eso es lo que vengo haciendo hace meses. Pero cuando alguien se guarda mucho mal, lo absorbe, y le hace más mal. Así estoy. Mal.
Ya empecé a hacer terapia, eh. Hace 6 meses. ¿Por qué estaré mal? Porque estoy tratando de cambiar.
No voy a ser super estrambótica de entrar bailando y gritando a lugares, no es mi forma tampoco. Pero equilibrio. Hablar normalmente, que no me dé vergüenza lo más mínimo, que no me dé vergüenza disentir, que no me dé vergüenza estar con cara de orto porque quiero estar con cara de orto, que no me dé vergüenza que me tilden de "desaliñada" (cosa que nunca me dijeron, me lo digo yo porque me afectan lxs demás), "callada", o que no me dé vergüenza el chiste "¡esta chica cómo habla, callenlá!", que no me dé vergüenza si me están escuchando todos con atención y soy la única de la habitación que habla, que no me dé vergüenza sentir vergüenza, que no me dé vergüenza estar mal, que no me dé vergüenza escribir esto y publicarlo "porque después esta gente me ve en persona". Lo único que quiero es dejar de atajarme por mi vergüenza y mi no-confianza en mí, lo que hago y lo que pienso. Y dejar de atajarme por agradar a los demás.
¿Solamente para ser libre me va a servir? No. Encontrar mi estilo, me va a ayudar a entender los estilos de los demás y ser más tolerante. Por ejemplo, si alguien es metiche y me pregunta algo desubicado, le paro el carro y listo, le digo "eso no te lo voy a contestar, disculpame" y voy a estar en todo mi derecho PERO no me voy a enojar tanto y voy a entender que la otra persona es así, y si con mi parate de carro, le puedo enseñar algo, bien, sino será una persona a la cual no la voy a conservar en la vida, y no es la muerte de nadie. Otro ejemplo, si me mandonea alguien, no tiene por qué hacerlo, y ya me lo hicieron mucho, de chica y de grande, a eso no lo voy a tolerar. Seré tolerante con la persona, pero no con su actitud. Esto es para todxs, nadie tiene derecho a mandonear a nadie, y el/la que es mandoneadx tiene derecho a contestar. Me han dicho "vaga", "maleducada", "prepotente", y esas cosas van a dejar de afectarme, porque yo estuve en mi derecho a defenderme, y yo sé PERFECTAMENTE que no soy ni maleducada ni prepotente, vaga en alguna ocasión pero en ciertas áreas que no me gustan o no me encuentro (lo cual es MI problema, y no tengo por qué explicarlo) más si ya soy una persona grande; si me lo dijeron cuando era una nena tampoco tenían el derecho, MENOS tenían el derecho a insultarme de esa forma. La que tenía derecho a DEFENDERME era yo. Habré quedado como una bruta (por defenderme...), bueno, pero ellxs fueron brutos conmigo primero. Si fui bruta sin razón pediré disculpas, o no encontré la forma o simplemente estuve mal.
Todo esto que me fue quedando adentro, me está pasando factura. No puedo estar en lugares con mucha gente, no puedo estar en lugares con poca gente porque tengo que hablar mucho yo, no puedo ir a comprar al almacén, no puedo hablar en público, no puedo tocar en público, no puedo cantar adelante de nadie, no me puedo levantar a horarios comunes, no puedo comer bien, no puedo muchas cosas. Cosas necesarias. Cosas que tienen que ver con mi persona. Me estoy lastimando a mí misma. Me atajo de hacer, bien, me quedé, pero despúes viene la absorción de lo malo por todo lo que vea. No me aguanto ni yo. Me han hecho mucho mal, y ahora me lo estoy haciendo yo. ¿Tanto duele cambiar?
Esta soy yo, TRATANDO recién de sacarme todo lo que me hace mal. Espero que falte poco para el fondo y el repunte. Ayuda no pido, porque soy la única que me puede ayudar. Además no estoy de ánimos para varias cosas. El que lea, gracias por leer.
Cuando una estuvo mucho tiempo negándose u odiándose, la aceptación se vuelve un proceso. Está en cada una el cómo transitarlo y cuánto se tarda.
Hace pocos años que vengo queriéndome aceptar por varios factores que se me sumaron en la vida y quiero que se vayan ya: represión y negación del cuerpo por la crianza religiosa (con lo cual de la mano viene la vergüenza); tener un cuerpo pulposo y ser de baja estatura. Ser callada y creer que no tengo aptitudes para defenderme o hablar cuando tengo ganas en público. Que me hayan dicho cosas negativas, y me las haya apropiado.
Todo ese mal combo (físico y mental) me hizo tener problemas de espalda (por usar tacos y encorbarme), bajar y subir de peso a cada rato (a veces ni subir podía) y tensiones y estrés en general (querer tener otro cuerpo que no llame la atención, y por ende reprimir el mío).
Lo que me ayudó físicamente fue empezar a usar otro calzado, no sentarme ni caminar encorbada (con ayuda profesional de traumatólogos y kinesiólogos), tener una dieta variada sin tanta chatarra, hacer ejercicio (que puede ser hasta bailar o cantar en tu habitación) todas cosas para sentirme mejor. Lo más difícil es el trabajo mental, las cosas internas son más lentas de cambiar, más si estuviste mucho tiempo tirándote palos. Tenés que poner de vos.
Hace un mes estoy saliendo de una crisis y empecé a usar calzas (impensado), me puse un piercing en la nariz (impensado), a caminar por la calle cantando con los auriculares puestos (impensado), a que no me moleste un simple cruce de miradas (impensado). Y lo más IMPENSADÍSIMO: quiero que me vean. Claro, tanto tiempo y energías puestos en querer que no me vean, ¡me estaba negando al mundo! Hay días que tengo recaídas y no quiero que nadie me vea cuando salgo, pero son DÍAS.
Se puede. Es un proceso para el cual se necesita paciencia, y la paciencia con una misma es difícil tenerla a veces. Tenés que pensar que sos ahora alguien que es así, porque arrastra una historia. Está en vos quedarte en la historia o dejarla ir y quererte para estar bien con vos a partir de ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sentido común, recordá eso al comentar, gracias.